No sirve de nada discutir sobre gustos: cada persona debe tener su propio hobby. Algunos alegremente declaran su afinidad por la recolección de globos de nieve. Y otros secretamente recogen recuerdos y emociones. Para no perderse un solo detalle para descubrir nuevas emociones vívidas, la heroína de esta historia incluso se compró un telescopio. Sin embargo, el brillo de su lente atrajo la atención del objeto de su observación. Y la venganza fue inmediata...