Shirley no es nueva en Mardi Gras por cualquier medio, pero como termina olvidando todo lo que pasó el año anterior, es como una nueva experiencia cada vez que se baja a esas calles y comienza a levantar su camisa. Ella construye una gran colección de cuentas, pero las deja en casa y recibe un nuevo conjunto cada vez, demostrando a todos los hombres que ella todavía tiene un buen estante.