Gali Diva llega a casa oliendo a jabón de motel, y manchado con semen Dios sólo sabe de quién. Su hijastro la reprende y amenaza con decirle a su padre. Sin embargo, ella afirma que no ha hecho nada malo. A cambio de que su marido no se entere, ella deja que su hijastro y su amigo visitante la follen.