Piper Perri vuelve a estar en ello, engañando a su novia con Natalia Starr. Cuando Nickey Huntsman llega a casa del trabajo no puede creer que sus ojos: su novia en brazos de otra mujer. Se retira a su coche y llora, tratando de averiguar qué hacer, decidiendo confrontarlos, entra en ella. Se mete en la casa y cierra la puerta haciendo que su presencia lo sepa. Las chicas se asustan al darse cuenta de que han sido atrapadas. Piper empieza a llorar rogándole a Nickey que no la deje, suplicando que haga lo que sea. Aunque no tiene idea de en qué se acaba de meter, Nickey tiene la idea de cómo ponerse en pie. Se pone en marcha su teléfono, se pone a grabar y le pide disculpas a Piperey, que está tan desesperada por arreglar cosas que dice que Shelly hace cualquier cosa. Una vez que se registra Nickey tiene otra idea, ahora que hace que le gusten las orejas, se pone a la vista de que se le da la lección.