Vi a una sexy española llamada Medusa esperando el autobús, así que me acerqué a ella y le dije que era una agente de casting para una gran agencia de modelos. Medusa no era receptiva a mí hasta que saqué algo de dinero, pero una vez que salió el faja, se apresuró a subirse la falda y torcer su trasero. Ella no era tímida, y sacó sus grandes tetas justo allí en la calle, así que le ofrecí más dinero para una mamada. Nos fuimos y me chupó la polla, luego me dejó follar su apretado coño hasta que terminé en su cara!