Christie Stevens le dice a su hijastro, Jay Romero, que las respuestas a sus solicitudes de universidad han llegado por correo. Él abre una, y encuentra que ha sido aceptado en una universidad local. Christie está emotiva por Jay creciendo, pero feliz de que se quedará en casa con ella. Jay entonces abre la otra carta, que es de una universidad en otro país. Dice que Jay ha sido aceptado allí también. Para el horror de Christie, Jay decide que ¡EST es la universidad a la que quiere asistir!